
Heridas que no sanaran jamás, solo porque nos lastimamos sin querer, recuerdos que no quiero borrar. Siempre habitan en mi mente los columpios de la plaza meciendose, mientras tu y yo entre charlas y risas, terminabamos sellando todo con un beso que parecia que me llevaba a un mundo que no existia, a una realidad distinta, que no queria que jamás se terminara. Era como un sueño tan perfecto del que jamás hubiese querido despertar, pero con errores cometidos hoy no me puedo quejar y me toca vivir alejada de ti, mientras por más de que sigamos compartiendo risas y charlas, ningún beso va a sellar ese amor eterno que alguna vez juramos jamás disolver.
No hay comentarios:
Publicar un comentario